En esta ocasión nos encontramos con un baño muy amplio, donde la zona de ducha queda separada por el resto por un tabique que no llega al techo.

 

En otro caso similar optamos por una grúa en H, en este caso, puesto que no hay diferentes zonas a las que transferir, se opta por plantear una solución más limpia donde se demuele el tabique que limita la zona de ducha para poder instalar una grúa lineas recta que conecte el inodoro con la ducha. Además en cualquier parte del recorrido el usuario puede realizar transferencia a la silla de ruedas.

 

El baño queda amplio y funcional. La grúa de techo se convierte en un elemento imprescindible para el usuario que mejora sustancialmente su calidad de vida diaria y su autonomía con el arnés de uso autónomo.

ANTES
DESPUÉS
ANTES
DESPUÉS