Nos llaman con un caso particular de una persona mayor que no tiene una discapacidad severa pero que, por motivos de edad, requiere la asistencia de su hijo para realizar su higiene diaria.

 

Cuando visitamos la vivienda, vemos que actualmente tienen un baño bastante amplio pero sin embargo tiene una zona de ducha muy reducida, un plato de ducha, pero completamente incompatible con la accesibilidad que requiere una persona mayor.

 

La ducha existente está sobrelevada del suelo, suponemos por la antigüedad de los pisos y la imposibilidad de embutir más el sumidero de la misma. Nos lo hemos encontrado en varias viviendas, donde no existe la posibilidad de embutir el plato de ducha y dejarlo a ras de suelo por temas constructivos. Con la solución de canal podemos resolver la práctica totalidad de los casos como este.

 

En este caso se les propone una solución de canal en escuadra para ampliar la zona de ducha y hacerla antideslizante. Esta solución implica además tocar el inodoro, y el propietario de la vivienda nos comenta que también le gustaría cambiarlo por otro más adecuado en altura para la situación de su padre.

 

La intervención se basa en cambiar el diseño de la zona de ducha y adaptar el inodoro a las necesidades contempladas. Para ello se instala una canal que amplía considerablemente el espacio de ducha y libera de obstáculos el mismo, se instala un inodoro suspendido que regulamos a la altura específica que requiere el usuario, y se adecúa el espacio próximo para hacer la ducha más cómoda y el inodoro más funcional con la instalación de un grifo inodoro-bidé.

 

La solución es un espacio completamente funcional y estéticamente compatible con el baño existente sin necesidad de intervenir en todo el revestimiento del baño.

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