A raíz de un accidente de trabajo, nuestro cliente sufre una parálisis de las extremidades inferiores perdiendo gran parte de la autonomía que tenía anteriormente.

 

Nos contacta para que visitemos su vivienda recién comprada que ya está algo adaptada a sus necesidades, pero a la que le falta un punto importante para la familia, la cocina. Tiene claro que debe modificar el diseño de la misma y busca la consultoría especializada de un técnico en accesibilidad.

 

Tras la imprescindible visita del técnico y el diálogo sobre las necesidades y las expectativas que tienen de este espacio, se les diseña una cocina moderna, espaciosa, elegante y adaptada a sus requerimientos.

 

El diseño cambia por completo el existente, creando únicamente dos bancadas pararelas donde dar servicio a todos los puntos que incorporaba el programa personalizado de nuestro cliente. La distribución de elementos se adecúa a las necesidades específicas del usuario, permitiéndole el acceso en todo momento a la mayoría de los espacios de almacenamiento, aquellos que creían imprescindibles para él.

 

El punto tecnológico en la cocina, además de los electrodomésticos estándares del mercado pero que son perfectamente accesibles desde silla de ruedas, lo aporta la zona de trabajo motorizada cuya altura se puede personalizar para adaptarla a la altura de la persona que está cocinando.

 

El resultado de la conjunción del diseño y la funcionalidad es una cocina espectacular que cualquiera querría tener en su casa, pero además perfectamente adaptada para que también pueda disfrutarla un usuario de silla de ruedas.

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